Hola, me llamo Akane. y tengo 15 años, en abril cumplo los 16. Vivo en una aldea a orillas del mar. Me encanta pasear en las noches cerradas. Juré contarles 5 historias a los pequeños, una cada noche. Cuando acabara de contar esas historias, no hablaría jamás sobre ellas, jamás. Cada una con historias ocultas, hasta que no las escucharan no podrían saber de que iban.
Me encaminé hacia mi casa, al lado del lago. Era una casa con árboles a los lados y que a simple vista parece una sola pared entre estos. Tiene muchas ventanas porque me gusta la iluminación, y todo es muy bonito aquí.
En esta aldea, nadie que no viva aquí, sabe que existe porque está en una pequeña isla, tan pequeña que solo algunos mapas la contienen y nadie se fija en ella. Aquí todo el mundo tiene un estado neutral: ni con el corazón roto, ni feliz. A todo el mundo le duelen las cosas que pasan, ¿a quién no? Todas las palabras que se dicen, todos los sentimientos que se sienten, todas las miradas inexpresivas, se quedan en el aire, persiguiéndote y haciéndote daño; y estas personas, siempre intentan no llorar.
Y esa es mi misión aquí: cambiar las cosas, quiero que la gente, por fin, sea feliz aunque yo no lo sea; quiero que por una vez, no haya discriminación hacia las personas; y, lo más importante, quiero que todos, todos, encuentren al amor de su vida.
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